La escena
Tu compañero de trabajo enseña en la reunión un correo que le escribió la IA y todos dicen qué bueno. Tú lo intentaste el martes, te salió algo con sabor a folleto, y concluiste que esto no era para ti.
No fue suerte y no hay un truco secreto. Casi siempre son tres cosas, y ninguna es técnica 🙂
Uno. No sabe nada de ti
Esta es la más grande y la más fácil de arreglar.
El modelo no sabe en qué trabajas, cómo se llama tu empresa, quién es el cliente, qué le prometiste la semana pasada ni por qué el tema es delicado. No tiene ni idea. Lo único que sabe de tu situación es lo que acabas de escribir en la caja.
Entonces cuando pides "escríbeme un correo para un cliente molesto", el modelo tiene que rellenar todo lo que no dijiste: qué pasó, qué tan molesto, qué relación tienen, qué le puedes ofrecer. Y lo rellena con el promedio de todos los correos a clientes molestos que existen en internet.
Por eso te sale genérico. No es que escriba mal: es que le pediste que adivinara 😅
Compara:
| Lo que sale flojo | Lo que sale bien |
|---|---|
| "Escríbeme un correo para un cliente molesto" | "Un cliente pidió 200 unidades para el 12, le llegaron 140 y el resto llega el 19. Es cliente desde hace tres años y compra todos los meses. Escríbele un correo corto, sin excusas largas, que diga qué pasó y qué le ofrezco. Trátalo de usted." |
No es que el segundo esté "mejor escrito". Es que el segundo trae la información que el primero le obligaba a inventar 🔑
Dos. La conversación se hizo demasiado larga
El modelo mira una cantidad limitada de texto a la vez. Todo lo que llevan escrito los dos tiene que caber ahí dentro, y cuando ya no cabe, lo más viejo se va quedando fuera.
Por eso pasa esto que seguro te pasó: llevas media hora conversando, todo iba bien, y de pronto el modelo se contradice o se olvida de algo que quedó clarísimo al principio. No se distrajo ni se cansó. Simplemente ya no lo está mirando.
La solución es de sentido común: cuando la cosa se pone rara, no insistas. Abre una conversación nueva y empieza pegando un resumen corto de lo que importaba. Recuperas el hilo en un mensaje 📜
Tres. No le dijiste qué sería una buena respuesta
Esta es la más sutil y la que más separa a tu compañero de ti.
Si pides "hazme un resumen de esto", el modelo no sabe si quieres tres líneas para WhatsApp o una página para el directorio. Si pides "dame ideas", no sabe si quieres diez rápidas o tres pensadas. Si pides "mejora este texto", no sabe si mejorar es acortarlo, hacerlo más formal o quitarle la palabrería.
Ante la duda, te da lo del medio. Y lo del medio casi nunca es lo que necesitabas.
Tres cosas que cambian el resultado más que cualquier otra:
- Para quién es. "Para mi jefa, que odia los rodeos" produce algo distinto que "para un cliente nuevo".
- Qué tan largo. Dilo en palabras o en líneas, no en "breve".
- Un ejemplo de lo que te gusta. Pegarle un texto tuyo anterior y decir "en este tono" vale más que tres párrafos explicando el tono.
Lo que no ayuda, aunque se dice mucho
Ser amable o mandón no cambia gran cosa. Decirle "eres un experto en marketing con veinte años de experiencia" ayuda mucho menos de lo que se cree, y desde luego mucho menos que darle el contexto real de tu caso.
Y esta es importante: pedirle que sea creativo no arregla que le falte información. Si no sabe qué pasó con tu cliente, ser creativo solo significa inventar con más adorno 🙃
El resumen de todo esto en una frase
Tu compañero no sabe más de IA que tú. Lo que hace es escribir más antes de pedir. Le cuenta la situación, dice para quién es y le pega un ejemplo.
Y eso conecta con lo del capítulo anterior: el modelo rinde cuando trabaja sobre material que tú le diste, no cuando lo saca de su memoria. Acá pasa lo mismo con tu situación 🐣
Lo que te llevas
- No sabe nada de tu caso salvo lo que escribas. Lo que no le cuentes, se lo inventa.
- Las conversaciones largas pierden el principio. Empieza de nuevo con un resumen.
- Dile para quién es, qué tan largo y enséñale un ejemplo.
- Los papeles rimbombantes ayudan poco. El contexto de verdad ayuda muchísimo.
Comprueba que se entendió
Comprueba que lo tienes
Llevas veinte mensajes conversando sobre un proyecto y de pronto el modelo empieza a contradecir cosas que quedaron claras al principio. ¿Qué pasó?
- Lo más viejo de la conversación se fue quedando fuera de lo que alcanza a mirar
- El modelo se cansó y hay que reiniciarlo
- Alguien más está usando la misma cuenta
- Se actualizó el modelo a mitad de la charla
Ahora que sabes manejarla, toca la pregunta incómoda: qué puede y qué no puede hacer esto de verdad, hoy, sin promesas 🐥