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Skills en Claude

Qué es un skill, en qué se diferencia de un prompt o un proyecto, cómo se arma uno bien y cómo saber si funciona.

Gera Flores, Miss Yera Gera Flores · Miss Yera

Un skill de Claude es un procedimiento tuyo, escrito una vez, que Claude aplica cada vez que lo necesita sin que tengas que volver a explicarlo. Se diferencia de un prompt guardado en que puede incluir referencias, datos y scripts, y de un proyecto en que viaja contigo en vez de vivir dentro de una conversación.

Un prompt se olvida, un skill se queda

La mayoría de la gente usa la IA como si fuera un buscador con modales: escribe lo que necesita, obtiene una respuesta y cierra la ventana. Al día siguiente vuelve a escribir lo mismo. Si lo haces cinco veces por semana, escribiste el mismo procedimiento doscientas sesenta veces al año.

Un skill rompe ese ciclo. Escribes el procedimiento una vez, con tus criterios, tus ejemplos y tu forma de trabajar, y Claude lo aplica cuando toca. No es un atajo de escritura: es la diferencia entre usar una herramienta y construir una.

Skill, proyecto, artifact y modo agente: cuál es cuál

Claude tiene cuatro piezas que suelen confundirse. Se entienden mejor por lo que resuelve cada una:

  • Proyecto. Un espacio con documentos y contexto permanente. Sirve para no repetir la misma información en cada conversación. El contexto vive ahí dentro.
  • Skill. Un procedimiento reutilizable: cómo se hace algo, con qué criterios y con qué formato de salida. Viaja contigo, no vive dentro de un proyecto.
  • Artifacts. Entregables editables. Una calculadora, un panel, un documento con el que puedes interactuar en vez de solo leerlo. Es la pieza que convierte una respuesta en una herramienta que puedes volver a usar.
  • Cowork. El modo agente: cuando Claude deja de responder y empieza a ejecutar, abre archivos, corre pasos y entrega el resultado hecho.

La regla corta: el proyecto guarda el qué, el skill guarda el cómo. Si lo que repites es información, va al proyecto. Si lo que repites son instrucciones, va a un skill.

Decisión de una sola pregunta: si lo que repites es información va a un proyecto, que guarda el qué y vive dentro de una conversación; si son instrucciones va a un skill, que guarda el cómo y viaja contigo a cualquier conversación.
La regla corta, dibujada. Y fíjate en las dos flechas punteadas, que son la diferencia práctica: el proyecto se queda donde lo dejaste y el skill te acompaña. Por eso lo que sirve en un solo cliente va a un proyecto y lo que sirve siempre va a un skill.

La anatomía de un skill que funciona

Un skill mal hecho es un prompt largo con otro nombre. Uno bien hecho tiene cuatro partes, y saber qué va en cada una es la mitad del trabajo:

  1. Las instrucciones. Qué hace, cuándo se activa y con qué criterio decide. Es lo único obligatorio.
  2. Las referencias. El material que consulta: tu manual de marca, tu tabla de precios, tus políticas. No se pega en las instrucciones, se referencia aparte.
  3. Los datos. Ejemplos reales de entrada y de salida. Un skill sin ejemplos produce lo que la IA cree que quieres, no lo que quieres.
  4. Los scripts. Cuando hay un paso que un programa hace mejor que un modelo: convertir un archivo, calcular algo exacto, validar un formato.

El criterio para repartir: en las instrucciones va lo que cambia el comportamiento; en las referencias, lo que cambia de vez en cuando; en los datos, lo que enseña con el ejemplo. Mezclarlos es el error más común y el más caro, porque un skill de cinco mil palabras se degrada solo.

Las cuatro partes de un skill en orden: instrucciones, que es lo único obligatorio, referencias, datos y scripts. Al lado, meterlo todo en las instrucciones lleva a un skill de cinco mil palabras que se degrada solo.
El criterio para repartir está en la propia figura: en las instrucciones va lo que cambia el comportamiento, en las referencias lo que cambia de vez en cuando y en los datos lo que enseña con el ejemplo. Mezclarlos es el error más caro.

Tu primer skill, en concreto

El mejor primer skill no es el más ambicioso: es el más repetido. Busca la tarea que haces todas las semanas, siempre igual, y que te da fastidio. Ese es.

Para arrancar, este prompt te saca la especificación antes de escribir nada:

Quiero convertir en un skill una tarea que repito.
La tarea es: [descríbela en dos líneas].

Antes de escribir nada, hazme las preguntas que necesites para entender:
- qué entra y qué tiene que salir
- qué criterios uso yo para decidir cuando lo hago a mano
- qué casos son la excepción
- cómo sé que el resultado quedó bien

Cuando tengas suficiente, escríbeme la especificación del skill
en una página. No escribas el skill todavía.

Ese "no escribas el skill todavía" importa. La tentación es pedir el resultado de una vez, y ahí es donde salen los skills que funcionan el primer día y fallan el tercero. Interrogar primero, construir después.

Los cuatro errores que se ven en toda oficina

El skill kilométrico. Cinco mil palabras de instrucciones. La ventana de contexto se llena de reglas que compiten entre sí y el modelo empieza a ignorar las del medio. Si tu skill no cabe en dos páginas, probablemente son dos skills.

La instrucción contradictoria. "Sé breve" arriba y "explica cada paso en detalle" abajo. El modelo no te avisa del conflicto: elige uno y sigue.

El skill sin ejemplos. Describes el tono que quieres con adjetivos. Un solo ejemplo real de salida enseña más que tres párrafos de "profesional pero cercano".

El skill que nadie midió. El más caro de todos, y el que lleva al siguiente capítulo.

La trampa

Este skill lo escribió un área de atención al cliente. Se ve razonable y falla en el caso que más importa.

Responde siempre en tono cercano y resuelve la duda del cliente.
Sé breve, máximo tres líneas.
Explica el detalle del cálculo cuando pregunten por un cobro.
Si no sabes algo, responde igual para no dejar al cliente esperando.
Qué está mal

Dos problemas. El primero: "máximo tres líneas" y "explica el detalle del cálculo" se contradicen, y el modelo no te avisa del conflicto, elige uno y sigue. El segundo es peor: la última línea le está pidiendo que invente. Un cliente preguntando por un cobro es exactamente el caso donde una respuesta inventada cuesta un reclamo. Ahí la instrucción correcta es decir que no lo sabe y derivar.

Comprueba que lo tienes

Tu equipo redacta cada semana el mismo informe de cierre, con el mismo formato y sacando los datos del mismo tablero. ¿Skill o proyecto?

  • Skill
  • Proyecto
  • Ninguno de los dos, con un prompt guardado alcanza
  • Un artifact

Cómo saber si tu skill funciona de verdad

Un skill puede sonar perfecto y estar equivocado, porque la IA responde con la misma seguridad cuando acierta que cuando inventa.

La forma de saberlo no es leer la salida y que te parezca bien. Es armar un conjunto de casos con la respuesta correcta conocida, pasarlos por el skill cada vez que lo cambias, y comparar. Eso es un eval, y es lo que hace que puedas cambiar un skill sin miedo a romper lo que ya funcionaba.

Empieza por lo mínimo: diez casos reales que ya resolviste tú, con el resultado que diste. Si el skill acierta en ocho, sabes exactamente cuánto vale. Si nunca lo mides, lo único que sabes es que te gustó cómo sonó.

Preguntas frecuentes sobre los skills de Claude

¿Qué es un skill de Claude?

Un procedimiento que le enseñas una vez y que aplica cada vez que corresponde, sin que tengas que volver a explicarlo. Se diferencia de un prompt guardado en que puede incluir referencias, datos y scripts, y de un proyecto en que viaja contigo en lugar de vivir dentro de una conversación.

¿Cuál es la diferencia entre un skill y un prompt?

El prompt se escribe cada vez y se olvida al cerrar la ventana. El skill queda. Si haces la misma petición cinco veces por semana, escribiste el mismo procedimiento más de doscientas veces al año: eso es lo que un skill elimina.

¿Necesito saber programar para crear un skill?

No. Un skill es un documento con instrucciones, criterios y ejemplos escritos en español. Puede incluir scripts si te sirven, pero la mayoría de los que de verdad ahorran tiempo en una oficina no llevan una sola línea de código.

¿Cómo sé si mi skill funciona?

Se prueba como se prueba cualquier procedimiento: con casos donde ya sabes cuál es la respuesta buena. Si en cinco casos conocidos devuelve lo que esperabas, sirve. Si falla en dos, el problema casi siempre es que le faltó un criterio, no un ejemplo más.

¿Un skill sirve para todo el equipo o solo para mí?

Sirve para el equipo, y ahí está su valor real: convierte la forma de trabajar de la persona que más sabe en algo que aplica cualquiera. Es la diferencia entre que la IA te ayude a ti y que le suba el piso a toda el área.

De crear skills a operar sistemas

Un skill resuelve una tarea. Varios skills que se llaman entre sí, comparten un banco de conocimiento y se miden solos son otra cosa: un sistema que opera un proceso de tu negocio mientras tú haces otra cosa.

Ahí es donde aparecen las preguntas que esta guía no responde: cómo diseñar la interfaz entre dos skills, cómo montar el eval que corre solo en cada cambio, qué se suelta del todo y qué espera tu aprobación, y qué haces el día que el modelo se actualiza.

Si lo que quieres es montarlo con tu equipo y no sola, el taller de Claude para empresas hace exactamente eso sobre tus propios procesos. Y si prefieres empezar por las herramientas antes que por la arquitectura, el Full Day IA es la puerta de entrada.

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